Rusia como socio de África y la estrategia afroeuroasiática
DOI:
https://doi.org/10.22456/1982-5269.148443Resumen
A pesar de las relaciones históricas de Rusia con África y del apoyo brindado por la URSS durante la Guerra Fría, la década de 1990 resultó en su retroceso, superado por un movimiento pragmático de la política exterior rusa, en un contexto de profundos cambios internacionales a lo largo de la década de 2000. La creciente interacción con los países africanos a diferentes niveles forma parte de la estrategia para construir una nueva arquitectura mundial desde una visión amplia de reordenamiento del orden económico y político internacional. Para ello, la estabilización política y económica de África es un elemento fundamental para la posición de Rusia en un orden multipolar. Se entiende que el principal problema que enfrenta el Estado ruso reside en la necesidad de recuperar un espacio estratégico propio. Si bien las relaciones con su entorno son cruciales, ya que revelan la posibilidad de reducir sustancialmente la capacidad de otra potencia para influir en el corazón de Eurasia, Rusia ha ampliado su espectro de acción internacional desde una perspectiva estratégica. Como fundamento teórico que sustenta el análisis, se considera que la crisis y los cambios en el Sistema y Orden Internacional tras el fin de la Guerra Fría, así como la recuperación de los recursos de poder de Rusia, establecieron una nueva correlación de fuerzas. África es un espacio estratégico para el retorno de Rusia a la gran diplomacia mundial. En cuanto a las referencias metodológicas, el enfoque es cualitativo. Por lo tanto, el propósito de este artículo es evaluar la importancia de África en la Gran Estrategia Rusa en su dimensión afroeuroasiática.
Palabras clave: Rusia; África; Cooperación; Estrategia; Política Exterior.
